Demasiado tiempo sin pasar por esta busaca... ahora vuelvo con la cabeza un poco agachada por la vergüenza y sin saber si alguien me esperará por aquí o pasará siquiera a saludar.
Este año no ha habido propósitos ni despropósitos, ha empezado como un huracán, sin dejarme tiempo de hacer balance, de revisar, de empezar de nuevo como cada principio de año.
Se avecinan muchos cambios y el miedo me paraliza un poco.
Hoy me siento un poco mayor (no vieja) y con ganas de preguntármelo todo, con valentía de cuestionarlo todo una vez más y con un poquito más de seguridad en mí misma. Eso se lo agradezco al 2007, un año de lucha, porque no le puedo dar otro calificativo.
He luchado en el trabajo. Una nueva experiencia laboral, un gran aprendizaje y muchos, muchos golpes que poco a poco he ido encajando. Hoy veo al mundo mucho más perverso pero estoy un tanto más relajada.
He luchado en el amor, aún no sé si voy ganando la batalla, pero sigo adelante.
He luchado un año más por no agarrar mis cuatro peroles (bártulos, corotos) y volar al otro lado del charco.
Por supuesto que no estudié inglés, ni francés, ni hice teatro, ni el taller literario, ni todos los viajes que quería. Estoy empezando a pensar que el año en el que uno cumpla sus propósitos, debe preocuparse, porque entonces ¿qué queda para el siguiente? a lo mejor es por consolarme, pero es una señal de estar vivo, eso de seguir teniendo los propósitos nuevecitos.
He vuelto y pienso quedarme ¿será que tengo compañía?
