La busaca está medio vacía porque me fui. Me distraje con la vida, con el trabajo, con el amor...me distraje de mi propia busaca y ahora necesito volver a ella, meterme en el fondo y que me la vayan llenando de cositas.
Voy a meter un fondo de algodón y pétalos, intrascendencias de las de siempre, nuevos perdones y días por estrenar.
Hoy empieza a correr el faltímetro de ser feliz.
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viernes 9 de mayo de 2008
miércoles 6 de febrero de 2008
Volver...
Demasiado tiempo sin pasar por esta busaca... ahora vuelvo con la cabeza un poco agachada por la vergüenza y sin saber si alguien me esperará por aquí o pasará siquiera a saludar.
Este año no ha habido propósitos ni despropósitos, ha empezado como un huracán, sin dejarme tiempo de hacer balance, de revisar, de empezar de nuevo como cada principio de año.
Se avecinan muchos cambios y el miedo me paraliza un poco.
Hoy me siento un poco mayor (no vieja) y con ganas de preguntármelo todo, con valentía de cuestionarlo todo una vez más y con un poquito más de seguridad en mí misma. Eso se lo agradezco al 2007, un año de lucha, porque no le puedo dar otro calificativo.
He luchado en el trabajo. Una nueva experiencia laboral, un gran aprendizaje y muchos, muchos golpes que poco a poco he ido encajando. Hoy veo al mundo mucho más perverso pero estoy un tanto más relajada.
He luchado en el amor, aún no sé si voy ganando la batalla, pero sigo adelante.
He luchado un año más por no agarrar mis cuatro peroles (bártulos, corotos) y volar al otro lado del charco.
Por supuesto que no estudié inglés, ni francés, ni hice teatro, ni el taller literario, ni todos los viajes que quería. Estoy empezando a pensar que el año en el que uno cumpla sus propósitos, debe preocuparse, porque entonces ¿qué queda para el siguiente? a lo mejor es por consolarme, pero es una señal de estar vivo, eso de seguir teniendo los propósitos nuevecitos.
He vuelto y pienso quedarme ¿será que tengo compañía?
miércoles 13 de junio de 2007
Un año busaqueando
Que apaguen las velas y piquen la torta, que la noche es corta y la fiesta está buena, y para brindar por tu felicidad, pásame esa botella de ron que quiero tomar y que este parrandón dure hasta la madrugá....No me había dado cuenta, pero ya La Busaca tienen un año!!!
Esta Busaca es, en cierto sentido, una bebé todavía, pero no podemos negar que ha sido un año intenso, tanto para mí, como para el blog en sí mismo.
Hoy lo celebramos un poco tarde pero con mucha alegría. Están todos, todos, todos invitados a la fiesta, bienvenidos una vez más a entrar en esta busaca de alegrías, tristezas y sueños.
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miércoles 21 de junio de 2006
Mi busaca personal
Hace justamente la mitad de mi vida, escribía en un diario. Desbarataba los hechos de cada día en mi propia versión de lo que había pasado. Como aquella vez que tenía tanta rabia, cuando llamaron a mi “representante” al colegio.
Lo normal es que fuera mi mamá, porque papi nunca tenía tiempo. Ella era genial, escuchaba lo que las monjas tenían que decir, les daba la razón y luego, a solas, me demostraba que estaba de mi lado. A lo mejor lo que había hecho no le parecía bien, pero se reía conmigo o esperaba a escuchar mi parte de la historia.
Pero esta vez vino mi papá. Y no sólo les dio la razón, sino que me regañó en frente del “enemigo”. No me molestó el castigo, ni el regaño, ni la humillación. Me dolió profundamente que él se fuera con el otro bando, con el peor, con el que se empeñaba en hacerme la vida imposible, en no dejarme ser como yo era.
-------
Quince años más tarde, cada mañana, derramo mi versión de los hechos, mucho más intrincada, sobre ti. No eres como el papel, pero lo aguantas todo.
Mi voz es, muchas veces, una pluma seca y cansada de confeccionar listas para darle sentido a mi vida. Listas de todo tipo, de cosas pendientes en la vida, en la casa, en el trabajo. Siempre cosas pendientes para alguien que quiere irse pero no puede, porque aún hay mucho por hacer, muchas cosas pendientes. Me aferro a ellas, son mi afición y mi cárcel.
Otras veces, mi voz es serena, resignada o incluso feliz. Y entonces te lleno de chistes, de carcajadas, de entusiasmo. Vuelvo a embadurnarte de mi pegajosa parte de la historia. De un mundo fabricado enteramente por mis sentidos.
Las más oscuras, es sólo un hilo de voz. Un riachuelo a punto se secarse en medio de tierra árida. No quiere más o no puede más.
Pero sea de terror, humor, suspenso o drama, tú estás siempre al frente de la pantalla, dispuesto a tragarte mi película. Nunca te sales antes, aunque te duermas, aunque no soportes la pésima calidad del guión.
Eres mi diario, y estás de mi lado…
Lo normal es que fuera mi mamá, porque papi nunca tenía tiempo. Ella era genial, escuchaba lo que las monjas tenían que decir, les daba la razón y luego, a solas, me demostraba que estaba de mi lado. A lo mejor lo que había hecho no le parecía bien, pero se reía conmigo o esperaba a escuchar mi parte de la historia.
Pero esta vez vino mi papá. Y no sólo les dio la razón, sino que me regañó en frente del “enemigo”. No me molestó el castigo, ni el regaño, ni la humillación. Me dolió profundamente que él se fuera con el otro bando, con el peor, con el que se empeñaba en hacerme la vida imposible, en no dejarme ser como yo era.
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Quince años más tarde, cada mañana, derramo mi versión de los hechos, mucho más intrincada, sobre ti. No eres como el papel, pero lo aguantas todo.
Mi voz es, muchas veces, una pluma seca y cansada de confeccionar listas para darle sentido a mi vida. Listas de todo tipo, de cosas pendientes en la vida, en la casa, en el trabajo. Siempre cosas pendientes para alguien que quiere irse pero no puede, porque aún hay mucho por hacer, muchas cosas pendientes. Me aferro a ellas, son mi afición y mi cárcel.
Otras veces, mi voz es serena, resignada o incluso feliz. Y entonces te lleno de chistes, de carcajadas, de entusiasmo. Vuelvo a embadurnarte de mi pegajosa parte de la historia. De un mundo fabricado enteramente por mis sentidos.
Las más oscuras, es sólo un hilo de voz. Un riachuelo a punto se secarse en medio de tierra árida. No quiere más o no puede más.
Pero sea de terror, humor, suspenso o drama, tú estás siempre al frente de la pantalla, dispuesto a tragarte mi película. Nunca te sales antes, aunque te duermas, aunque no soportes la pésima calidad del guión.
Eres mi diario, y estás de mi lado…
jueves 25 de mayo de 2006
LA BUSACA
"Busaca" en Maracaibo (donde yo nací y me crié) significa bolsa, del material que sea. Y "bolsa" también se usa en Venezuela como insulto. Significa tonto, muy pasivo, que se deja engañar fácilmente.
Yo soy una perfecta "bolsa" y aquí les doy mi ejemplo más reciente...
Era un día de esos de "bajón", mejor dicho, estaba en el fondo del pozo, para qué ocultarlo. Iba caminando hacia mi casa, llorando, incapaz de coger el metro o el autobús. Cuando me quedaban unos 100 metros para llegar, veo que viene de frente otra chica, más o menos de mi edad, llorando también, con la misma cara de ternero degollado que yo.
Mi contraparte en matrix se me acerca y me dice que acaban de robarle el bolso, unos motorizados. Ahí dejó de ser mi contraparte, porque mis razones eran un poco menos materiales, pero igual me daba cosita. Me dijo que tenía que volver a su casa, en otro pueblo, y que no tenía dinero para el tren...¿cuánto necesitas? "42 euros, pero dame lo que puedas"
Yo tenía un billete de 50 que me había ganado el fin de semana poniendo copas. No lo pensé, saqué el billete de mi bolso, y se lo di. Sin más.
Ella me pidió mi número de teléfono y yo no le pedí nada. Confié.
Han pasado tres meses y no sé nada de la chica que, finalmente, no es mi contraparte en nada. Lo bueno es que no he vuelto a llorar por la calle. Ahora tampoco pillo el autobús, pero disfruto mucho de mi caminata. Hace buen tiempo, por dentro y por fuera...
Yo soy una perfecta "bolsa" y aquí les doy mi ejemplo más reciente...
Era un día de esos de "bajón", mejor dicho, estaba en el fondo del pozo, para qué ocultarlo. Iba caminando hacia mi casa, llorando, incapaz de coger el metro o el autobús. Cuando me quedaban unos 100 metros para llegar, veo que viene de frente otra chica, más o menos de mi edad, llorando también, con la misma cara de ternero degollado que yo.
Mi contraparte en matrix se me acerca y me dice que acaban de robarle el bolso, unos motorizados. Ahí dejó de ser mi contraparte, porque mis razones eran un poco menos materiales, pero igual me daba cosita. Me dijo que tenía que volver a su casa, en otro pueblo, y que no tenía dinero para el tren...¿cuánto necesitas? "42 euros, pero dame lo que puedas"
Yo tenía un billete de 50 que me había ganado el fin de semana poniendo copas. No lo pensé, saqué el billete de mi bolso, y se lo di. Sin más.
Ella me pidió mi número de teléfono y yo no le pedí nada. Confié.
Han pasado tres meses y no sé nada de la chica que, finalmente, no es mi contraparte en nada. Lo bueno es que no he vuelto a llorar por la calle. Ahora tampoco pillo el autobús, pero disfruto mucho de mi caminata. Hace buen tiempo, por dentro y por fuera...
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