Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Venezuela. Mostrar todas las entradas

jueves 6 de septiembre de 2007

¿Es cuestión de nombres?

Hoy envié a varios de mis amigos estas dos noticias publicadas en El Mundo y El País sobre un borrador de ley que han elaborado nuestros ilustrísimos legisladores venezolanos, que básicamente consiste en restringir los nombres que se les pueden poner a los recién nacidos.
En efecto, en nuestro país y muy partícularmente en mi querida Maracaibo, la gente desborda creatividad a la hora de bautizar o registrar a sus hijos.
Aparte de los apuntados en esos periódicos, así a vuelo de pájaro, recuerdo los nombres de personas conocidas: Anirdnagela, Corinjade, Betsana, Atenógenes, Roviegny, Bolpaur, Zolanda, Randolfo, Wilder, Sulamita, Getulio, Eunardo, Arlenin... y mejor no sigo porque es la lista de nunca acabar.
Como respuesta a mi email de esta mañana, ha surgido una interesante polémica....
Cito uno de los texto, de Felipe Araujo, el cual suscribo en su totalidad...y agrego ¿qué sería de Maracaibo sin esos nombres? para mí son parte de su sabor, de su identidad, de lo que la hace un sitio (físico y emocional) tan especial...

Osea, el fundamento de tal ley sería la protección del desarrollo psicológico-emocional de los niños que se ven sometidos al escarnio y la burla como consecuencia de los nombre absurdos y ridículos que los progenitores les confieren? Vale...

Debe ser que la mamasón de gallo es más perjudicial al desarrollo del niño, que el hambre, la orfandad, la insaludridad, le explotación, el abuso, la delincuencia infantiles, que el gobierno por el contrario ha decidido no atender de momento...

Debe ser que los que se llaman Carlos sienten menos hambre que los Wirkinson, o que los Josés tienen la atención sanitaria cubierta. El hecho de llamarse María seguramente garantiza el acceso a la universidad, y sólo las pobres Yesaiducitas estan jodidas... Por favor.... Que comiencen por cambiarse el nombre Diosdado y Tarek...

Crecer en un sistema de libertades menguantes (entre las que el escoger el nombre de la prole es sólo una muestra) es seguramente una garantía de bienestar psicológico futuro para todos los niños venezolanos.

Es cierto que hay estudios en E.E.U.U. que revelan que la tenencia de ciertos nombres dificultan el acceso a ciertas esferas y ciertas oportunidades, sobre todo por su estrecha vinculación con la cultura afroamericana. Sin embargo los mismo estudios reflejan que estos nombres "problemáticos" por llamarlos de alguna forma, escacean hasta casi desaparecer entre las familias negras (y tambien blancas) de niveles socioeconómicos medios y altos, y con un nivel de educación también mediano. Como siempre, y si en realidad se quisiese, estas deformaciones, giros, amaneramientos o recovecos "nominales" podrían ser más efectivamente corregidos desde la politica del bienestar social y la educación que desde la prohibición que en cambio parace ser la verdadera vocación de este gobierno.

Que viva er zulia!

viernes 22 de junio de 2007

Argumentos

No me gusta hablar de política en el blog, pero ya he dicho que en esta busaca cabe todo y, como mi casa que es, les cuento lo que siento o lo que me da vueltas en la cabeza en cada momento.

En estos días, aprovechando que mi flujo de trabajo ha bajado un poco, me he paseado por distintos blogs y foros de Venezuela. Esto es lo que opino.

Ante los argumentos de los chavistas:

"No estoy de acuerdo con lo que piensas, pero moriría por defender tu derecho a expresarlo" Aristóteles

Desde que leí este pensamiento, estoy convencida de que resume todo lo que yo le diría al presidente Chávez si lo tuviera de frente. No estoy de acuerdo con él ni con la mayoría de sus seguidores, pero ellos tienen derecho a expresarse, al igual que lo tengo yo. En eso se basa la democracia, en la diversidad y el respeto.

Por supuesto que no estoy de acuerdo con el cierre de RCTV, pero no porque me importe el dinero de sus dueños, sino porque es un signo inequívoco de represión.

Si el canal había cometido un delito o varios, si es golpista, fascitas, etc, etc, lo que se haría en una democracia sería sancionarlo, no cerrarlo (no seamos hipócritas, no renovar la concesión es cerrar).

Si la programación era tan terrible (que no lo niego) y el pueblo no estaba de acuerdo con ella, habría quebrado por falta de audiencia. Es ley del mercado. Cuand un canal de TV no funciona, la gente no lo ve, los anunciantes no anuncian, se arruina y cierra. ¿Por qué no cerró primero Globovisión? la razón no es la concesión, la razón es que Globovisión no tiene tanta audiencia como RCTV. Esto es dar un golpe más fuerte y vistoso , con un mensaje claro: Quien no está conmigo, está en mi contra. Y ahí Chávez está lanzando el mismo mensaje de su archienemigo Bush.

Con el cierre de RCTV Chávez afectó incluso a sus seguidores, porque las abuelitas chavistas también veían las novelas y ahora no creo que vayan a ver documentales sobre las tradiciones venezolanas, digan lo que digan.

Ante los argumentos de los antichavistas:

Creo que los opositores a Chávez, si no quieren caer en el juego, deben mantener el nivel. Si insultan a los que insultan, terminarán conviritiéndose en lo mismo y nunca tendrán derecho a reclamar por ser tratados con ofensas. No es poner la otra mejilla, es demostrar que uno es inteligente y puede luchar con argumentos, no hacen falta los insultos ni las malas palabras.

También creo que una muestra de inteligencia es aceptar las cosas buenas que se hagan. Por pocas o insuficientes que nos parezcan. Si algo es bueno, es bueno, lo haga quien lo haga.

Para mí la mejor manera de desenmascarar a un régimen que es a todas luces antidemocrático, en este momento de la historia, es a través de la red. Con pruebas. Es el momento de que los ciudadanos se conviertan en periodistas hacia el mundo. Evitar los rumores, ir a los hechos, a pruebas. Tomar fotos, grabar videos de la realidad.

En la red todos podemos expresarnos y Chávez no puede controlarlo. O le va a costar mucho. Primero tendría que entender lo que es internet y para eso falta mucho. Mientras él se desgañita cantando y hablando 8 horas por TV, nosotros podemos crear todo un mundo alternativo. Porque es la gente quien decide.

lunes 4 de junio de 2007

Y como Guille...

Esta mañana cuando iba de camino a la oficina, me di cuenta de que hay una razón por la que me siento triste. No sé si es la única o la principal y en cualquier caso, es importante. Decidí escribir sobre ella porque, si ayer dejé el tortazo ese de la tristeza tirado por aquí, no es justo para quienes lo lean, no saber lo que descubrí o razoné esta mañana.
El hecho es que me levanté antes de las siete, me arreglé, agarré todas mis cosas y antes de salir, me enganché mi ipod, el compañero fiel. No sé por qué, me dio por poner música venezolana. Ahí me di cuenta de todo.
Me acordé de aquella situación en la que Guille le dice a Mafalda "¿Y yo que hago con ed huequito que me queda en la panza cuando voz te vaz al colegio?" y acaban los dos llorando abrazados. A mí me pasa igual, pero con un país.
Es un país que dejé hace casi ocho años y que hoy no reconozco. Es como cuando te vas de casa y, aunque sabes que no volverás a vivir ahí, siempre será tu casa. Y te da rabia si le dan tu habitación a otra persona o si la convierten en otra cosa. Porque esa es tu habitación, está demasiado llena de recuerdos. No es justo que nadie la cambie. Además, ese es tu lugar básico. Pase lo que pase en la vida, tu cuarto de la infancia, siempre será tu cuarto.
Pues a mí mi país me lo cambiaron. La gente está rara, se pelean. Cierran canales de televisión. Las cadenas del gobierno duran ocho horas. La alegría se ha convertido en miedo, en rabia, en angustia. Raciona y objetivamente, yo sé y entiendo lo que está pasando. Mi corazón no lo entiende.
Yo tengo nostalgia por mi país y ganas de estar ahí. Pero sé que ya no es igual. Mis peluches están en la basura y ahora hay cuadros raros en las paredes. No tengo cama.
Yo sé que lo más probable es que nunca vuelva, lo que me molesta es no tener la opción. Como cuando tienes una casa con piscina, aunque nunca te bañes, te encanta saber que cuando quieras puedes hacerlo. Es igual. Yo tengo un pasaporte de un país. Tengo guacales llenos de momentos, recuerdos, olores, luces, paisajes, sonrisas...pero en realidad no tengo esa casa, esa habitación. Alguien la cambió y quizás yo tengo parte de culpa por estar lejos, por no hacer nada.
Tengo un huequito en la panza por Venezuela...