25 abril 2010

Regalo para mi papá en sus 60 primeros años de vida

Ser hija de un creativo
no es trabajo nada fácil.
Hay que tener mente ágil,
un cerebro muy activo,
el corazón siempre vivo
y centrarse en la tarea,
porque no hay cosa más fea
que frases preconcebidas
cuando quien te dio la vida
es el rey de las ideas.

Hago el esfuerzo que puedo
por alegrarte este día
y cometo la osadía
de inventarme este remedo
de décima, mas me quedo
en un compendio vulgar
de palabras que lo intentan
y ni siquiera se acercan
a lo que quiero expresar.

Hoy quisiera regalarte
la luna, el sol, las estrellas
a ver si quizás con ellas
puedo llegar a mostrarte
lo que se siente encontrarte
cada día en mi pensamiento
y escuchar tu voz de aliento
en mi oído a cada instante,
saber que no estás distante
que estás cerca, como el viento.

Quisiera darte paisajes
de verdes amaneceres,
aventuras y placeres,
comodidades y viajes,
y no sólo estos mensajes
inconexos y pequeños.
Quisiera cumplir tus sueños
tus deseos, tus antojos
para llenarte los ojos
de canciones y de ensueños.

Desearía darte mi abrigo
cobijarte de algún modo,
quisiera dártelo todo,
como has hecho tú conmigo.
Pero es el cielo testigo
de que, por mucho desear,
no soy capaz de obsequiar
las cosas que yo quisiera,
mas buscaré la manera
de poderte homenajear.

No sé cumplir fantasías,
tampoco tengo dinero,
no puedo, ni aunque lo quiero,
iluminarte los días.
No sé crear melodías,
ni procurarte recesos.
Como no hay regalos de esos
de valorable cuantía
te pido que en este día
me aceptes sesenta besos.

También te regalo abrazos
desafiantes de distancias,
disipadores de ansias,
“construidores” de lazos.
Te obsequio con mi regazo,
Por si sientes que algo pesa
Te regalo mi firmeza,
mis aciertos, mis victorias,
y mis mejores memorias
como en una herencia inversa.

Cuanto sea regalable
que pueda haber en mi vida
tiene segura cabida
en tu lista interminable.
Es gratis e inagotable,
no importa si son sesenta,
te dejo abierta la cuenta
de los abrazos y besos
pues no puede haber excesos
si es de amor toda mi renta.