04 junio 2007

Y como Guille...

Esta mañana cuando iba de camino a la oficina, me di cuenta de que hay una razón por la que me siento triste. No sé si es la única o la principal y en cualquier caso, es importante. Decidí escribir sobre ella porque, si ayer dejé el tortazo ese de la tristeza tirado por aquí, no es justo para quienes lo lean, no saber lo que descubrí o razoné esta mañana.
El hecho es que me levanté antes de las siete, me arreglé, agarré todas mis cosas y antes de salir, me enganché mi ipod, el compañero fiel. No sé por qué, me dio por poner música venezolana. Ahí me di cuenta de todo.
Me acordé de aquella situación en la que Guille le dice a Mafalda "¿Y yo que hago con ed huequito que me queda en la panza cuando voz te vaz al colegio?" y acaban los dos llorando abrazados. A mí me pasa igual, pero con un país.
Es un país que dejé hace casi ocho años y que hoy no reconozco. Es como cuando te vas de casa y, aunque sabes que no volverás a vivir ahí, siempre será tu casa. Y te da rabia si le dan tu habitación a otra persona o si la convierten en otra cosa. Porque esa es tu habitación, está demasiado llena de recuerdos. No es justo que nadie la cambie. Además, ese es tu lugar básico. Pase lo que pase en la vida, tu cuarto de la infancia, siempre será tu cuarto.
Pues a mí mi país me lo cambiaron. La gente está rara, se pelean. Cierran canales de televisión. Las cadenas del gobierno duran ocho horas. La alegría se ha convertido en miedo, en rabia, en angustia. Raciona y objetivamente, yo sé y entiendo lo que está pasando. Mi corazón no lo entiende.
Yo tengo nostalgia por mi país y ganas de estar ahí. Pero sé que ya no es igual. Mis peluches están en la basura y ahora hay cuadros raros en las paredes. No tengo cama.
Yo sé que lo más probable es que nunca vuelva, lo que me molesta es no tener la opción. Como cuando tienes una casa con piscina, aunque nunca te bañes, te encanta saber que cuando quieras puedes hacerlo. Es igual. Yo tengo un pasaporte de un país. Tengo guacales llenos de momentos, recuerdos, olores, luces, paisajes, sonrisas...pero en realidad no tengo esa casa, esa habitación. Alguien la cambió y quizás yo tengo parte de culpa por estar lejos, por no hacer nada.
Tengo un huequito en la panza por Venezuela...

9 comentarios:

Marco Antonio dijo...

Tengo ya casi 6 meses leyendo tus escritos y nunca me había sentido tan identificado como con este.

Es verdad que el país está cambiado, pero la gente es la misma, hay mucha gente maravillosa y realmente te sientes en casa, lo demas es pasajero. Yo sentía ese vacio y la misma tristeza los domingos y comparto tu poca fe en el futuro del país. Pero por otro lado nadie vive para siempre y la vida da muchas vueltas quien fue un militar encarcelado hoy es presidente y tal vez mañana no lo sea.
De verdad hoy no se que solución proponerte.... pero por lo menos puedo decirte que te entiendo

Victor dijo...

Leí el primero, el de Shakira, y me dije: "mierda...". Leo el segundo, el de guille, y digo: "...remierda!". Y debe ser porque siento que dices la verdad desnuda. Me identifico con el segundo (supongo que a menor grado por lo joven de mi exilio) pero de acuerdo estoy con Marco. Precisamente por haber estado alla hasta hace poco tiempo, hasta bastante avanzado este peo actual, puedo decirte que no es tan distinto. Si bien no es el mismo te garantizo que en poco tiempo podrias sentirte de nuevo en tu casa. Los mismos gobiernos de mierda ahora con colores distintos, los mismos peos en la calle con consignas nuevas...la misma manipulacion, la misma viveza criolla...pero el mismo calorcito y la misma sabrosura tambien. Desde lejos parece que hubiera cambiado mas. Desde adentro lo triste es lo poco que ha cambiado (y que ese poco sea para peor)....no se...es jodio explicarlo...No es lo mismo, pero es igual

Lara Victoria dijo...

Pues en medio de todo, admiro vuestras valentías...
Porque yo, con una señal absurda y burlesca en el canal 2, aun sin Miguel Ángel Rodríguez por las mañanas y con el vacío y el dolor de un país sacudido y abofeteado, no he podido irme. Casi ni he podido pensar en irme. Aunque crea que es lo mejor, tomando en cuenta los hijos que algún día tendré. Tomándome en cuenta a mí y al progreso que me merezco.
Pero no puedo dejar de agarrar Ruta 12 cada mañana y escuchar "A quién no le va a gustar estar bien enamorao, de una mujer bien bonita, buena por los cuatro laos..."
Aunque ya a golpe de 7:30 am se acabe la onda venezolanista y arranque el reggaeton parejo...

Victor dijo...

Es curioso Lara, porque no se si la valentía está en el irse o en el quedarse. No sabes lo impotente que uno se siente al ver la lucha que libran estudiantes, madres, abuelos, y mucho miembros de una sociedad que actúa con asombrosa entereza (a pesar de los riesgos que implica y a pesar de un liderazgo lamentable en la oposición) y no ser parte de esa voz.
Estar afuera no es estar mejor. Es distinto...Yo no me vine hace dos años, cuando me iba muy bien en Venezuela y tenia un apartamento, un perro, dos carros, un grupo, muchos amigos y a la familia cerca...y aqui no tenia nada. Me vine hace un año, cuando finalmente tenía una oferta aqui que parecía ser tan buena como para postergar el perro, los amigos, el grupo, los carros y la cercanía de la familia.
Todo a su tiempo, no es una cuestión de valentía sino de paciencia y visión para identificar la mejor opción en su momento específico.

Lara Victoria dijo...

Bueno sepan que no están impotentes ni aislados porque aquí estoy yo para hacer la bulla y soplar los pitos que valgan por los tres! Ayer mismo había un grupito de estudiantes aquí frente a la Dirección de Salud del Estado Lara, estaban con sus franelas, manos pintadas de blanco y cierres pintados en la boca, en total silencio, y yo salí ahí al frente (no sé si fue una imprudencia, pero no me arrepiento) y les dije que admiraba su presencia allí y que los respaldaba y apoyaba totalmente... reconozco por otro lado que no he hecho parte real y activa de ninguna manifestación... en parte por tanto trabajo y en parte por el temor de que algún sucio político (valga la redundancia) vaya a llamar a mi tío para decirle: "por aquí está la sobrinita tuya, esa a la que le diste trabajo, echándole paja al gobierno" y los vayan a presionar y malcolocar... con todo lo generosos y respetuosos que ellos han sido conmigo... en fin, pero igual desde mi trinchera, desde mi corazón, desde internet y desde el teléfono y desde donde pueda hablar mi voz, seguiré recogiendo y remendando los parches de identidad y esperanza que aun nos quedan, y que me mantienen aquí... por cobardía o valentía... para bien o para mal aquí estoy... en representación de ustedes!

laonza dijo...

Pues creo que de alguna manera y de todas las fronteras... los que estamos fuera de esa infancia , de esa tierra, donde se recrearon todos nuestros momentos, se siente triste alguna vez o todas las veces o cuando suena una canción o cuando ve una fotografía.... como lei por ahi : se tiene el alma partida en dos y eso es irremediable. Yo extraño mucho y a muchos, pero aqui en una a habitación llena de spidermanes y de polly poquet se estan levantando unos recuerdos de dos personitas . algun día ellas extrañaran , se pondran tristes, se iran a otras tierras (quien sabe si llegaran a ocupar algun día esa mi antigua habitación de la niñez) ....
es hermoso lo que dices y como lo dices (siempre te lo he dicho jeje) y hoy me has dejado el huequito de la panza abierto a muchas preguntas...
adriana me dice mami yo de donde soy???? y ella encantada de tener dos tierras, como la mayoría de sus amiguitos!
Oye por cierto cuando te de morriña o lo que sea llámame que somos vecinas !!!

Victor dijo...

Como diría el poeta: "...viajo con un ladrillo en la mano, para mostrarle a todo el mundo como es mi casa"

Jesús Miguel Chávez Casas dijo...

Fue curioso como llegué a tu Blog, escribí la frase que Guille le dice a Mafalda, porque buscaba la imagen de la tira. Lo único que encontró Google, fue tu Blog... Fue agradable encontrar la frase, pero resultó bastante interesante tu reflexión. No me ha sucedido lo que mencionas, pero, creo que es algo que tarde o temprano suceda en la vida.

Busaquita dijo...

Y esto fue hace muchos años. Ahora ya son 15 de exilio y ahora puedo decir que el país sí ha cambiado, me temo que irremediablemente. El huequito sigue ahí. Habría que renovar todas las opiniones aquí vertidas.