22 junio 2007

Argumentos

No me gusta hablar de política en el blog, pero ya he dicho que en esta busaca cabe todo y, como mi casa que es, les cuento lo que siento o lo que me da vueltas en la cabeza en cada momento.

En estos días, aprovechando que mi flujo de trabajo ha bajado un poco, me he paseado por distintos blogs y foros de Venezuela. Esto es lo que opino.

Ante los argumentos de los chavistas:

"No estoy de acuerdo con lo que piensas, pero moriría por defender tu derecho a expresarlo" Aristóteles

Desde que leí este pensamiento, estoy convencida de que resume todo lo que yo le diría al presidente Chávez si lo tuviera de frente. No estoy de acuerdo con él ni con la mayoría de sus seguidores, pero ellos tienen derecho a expresarse, al igual que lo tengo yo. En eso se basa la democracia, en la diversidad y el respeto.

Por supuesto que no estoy de acuerdo con el cierre de RCTV, pero no porque me importe el dinero de sus dueños, sino porque es un signo inequívoco de represión.

Si el canal había cometido un delito o varios, si es golpista, fascitas, etc, etc, lo que se haría en una democracia sería sancionarlo, no cerrarlo (no seamos hipócritas, no renovar la concesión es cerrar).

Si la programación era tan terrible (que no lo niego) y el pueblo no estaba de acuerdo con ella, habría quebrado por falta de audiencia. Es ley del mercado. Cuand un canal de TV no funciona, la gente no lo ve, los anunciantes no anuncian, se arruina y cierra. ¿Por qué no cerró primero Globovisión? la razón no es la concesión, la razón es que Globovisión no tiene tanta audiencia como RCTV. Esto es dar un golpe más fuerte y vistoso , con un mensaje claro: Quien no está conmigo, está en mi contra. Y ahí Chávez está lanzando el mismo mensaje de su archienemigo Bush.

Con el cierre de RCTV Chávez afectó incluso a sus seguidores, porque las abuelitas chavistas también veían las novelas y ahora no creo que vayan a ver documentales sobre las tradiciones venezolanas, digan lo que digan.

Ante los argumentos de los antichavistas:

Creo que los opositores a Chávez, si no quieren caer en el juego, deben mantener el nivel. Si insultan a los que insultan, terminarán conviritiéndose en lo mismo y nunca tendrán derecho a reclamar por ser tratados con ofensas. No es poner la otra mejilla, es demostrar que uno es inteligente y puede luchar con argumentos, no hacen falta los insultos ni las malas palabras.

También creo que una muestra de inteligencia es aceptar las cosas buenas que se hagan. Por pocas o insuficientes que nos parezcan. Si algo es bueno, es bueno, lo haga quien lo haga.

Para mí la mejor manera de desenmascarar a un régimen que es a todas luces antidemocrático, en este momento de la historia, es a través de la red. Con pruebas. Es el momento de que los ciudadanos se conviertan en periodistas hacia el mundo. Evitar los rumores, ir a los hechos, a pruebas. Tomar fotos, grabar videos de la realidad.

En la red todos podemos expresarnos y Chávez no puede controlarlo. O le va a costar mucho. Primero tendría que entender lo que es internet y para eso falta mucho. Mientras él se desgañita cantando y hablando 8 horas por TV, nosotros podemos crear todo un mundo alternativo. Porque es la gente quien decide.

13 junio 2007

Un año busaqueando

Que apaguen las velas y piquen la torta, que la noche es corta y la fiesta está buena, y para brindar por tu felicidad, pásame esa botella de ron que quiero tomar y que este parrandón dure hasta la madrugá....

No me había dado cuenta, pero ya La Busaca tienen un año!!!

Esta Busaca es, en cierto sentido, una bebé todavía, pero no podemos negar que ha sido un año intenso, tanto para mí, como para el blog en sí mismo.

Hoy lo celebramos un poco tarde pero con mucha alegría. Están todos, todos, todos invitados a la fiesta, bienvenidos una vez más a entrar en esta busaca de alegrías, tristezas y sueños.

04 junio 2007

Y como Guille...

Esta mañana cuando iba de camino a la oficina, me di cuenta de que hay una razón por la que me siento triste. No sé si es la única o la principal y en cualquier caso, es importante. Decidí escribir sobre ella porque, si ayer dejé el tortazo ese de la tristeza tirado por aquí, no es justo para quienes lo lean, no saber lo que descubrí o razoné esta mañana.
El hecho es que me levanté antes de las siete, me arreglé, agarré todas mis cosas y antes de salir, me enganché mi ipod, el compañero fiel. No sé por qué, me dio por poner música venezolana. Ahí me di cuenta de todo.
Me acordé de aquella situación en la que Guille le dice a Mafalda "¿Y yo que hago con ed huequito que me queda en la panza cuando voz te vaz al colegio?" y acaban los dos llorando abrazados. A mí me pasa igual, pero con un país.
Es un país que dejé hace casi ocho años y que hoy no reconozco. Es como cuando te vas de casa y, aunque sabes que no volverás a vivir ahí, siempre será tu casa. Y te da rabia si le dan tu habitación a otra persona o si la convierten en otra cosa. Porque esa es tu habitación, está demasiado llena de recuerdos. No es justo que nadie la cambie. Además, ese es tu lugar básico. Pase lo que pase en la vida, tu cuarto de la infancia, siempre será tu cuarto.
Pues a mí mi país me lo cambiaron. La gente está rara, se pelean. Cierran canales de televisión. Las cadenas del gobierno duran ocho horas. La alegría se ha convertido en miedo, en rabia, en angustia. Raciona y objetivamente, yo sé y entiendo lo que está pasando. Mi corazón no lo entiende.
Yo tengo nostalgia por mi país y ganas de estar ahí. Pero sé que ya no es igual. Mis peluches están en la basura y ahora hay cuadros raros en las paredes. No tengo cama.
Yo sé que lo más probable es que nunca vuelva, lo que me molesta es no tener la opción. Como cuando tienes una casa con piscina, aunque nunca te bañes, te encanta saber que cuando quieras puedes hacerlo. Es igual. Yo tengo un pasaporte de un país. Tengo guacales llenos de momentos, recuerdos, olores, luces, paisajes, sonrisas...pero en realidad no tengo esa casa, esa habitación. Alguien la cambió y quizás yo tengo parte de culpa por estar lejos, por no hacer nada.
Tengo un huequito en la panza por Venezuela...

03 junio 2007

Como Shakira

Cuando Shakira era normal, morena, medio gordita y con las costillas completas, hizo una canción que me gustaba mucho porque reconocía que lloraba una vez al mes y que no se bañaba los domingos. Yo no tego día fijo para no bañarme. Si me da mucha pereza y creo que estoy limpia, no me baño independientemente del día de la semana.
Lo de llorar ya es otra cosa. Me encantaría que fuera una vez al mes, pero por alguna razón que me gustaría mucho comprender y no puedo, lo hago muy seguido. Y los domingos en la noche, cuando estoy sola en casa, parecen ser los elegidos.
No hay motivo especial o quizás sea la inminencia del comienzo de semana y la desgracia de tener que madrugar durante cinco días seguidos. No lo sé. A veces pienso que no me dejo ser feliz, como si eso fuera parte de ser responsable. El problema es que lucho tanto por buscar una técnica, ejercicios, costumbres, teorías, hipótesis para no estar triste que descuido las otras cosas, como el trabajo. No me concentro.
Y siempre la tristeza viene y me da un portazo en la nariz. No sé qué gran cambio hacer, de qué cosas deshacerme o a dónde tengo que ir. Si pudiera, dejaría de darle importancia a todo y me pasaría el tiempo leyendo chistes, viendo series de TV y yendo al cine. Me haría una terapia intensiva de risa.
Cuando me siento hundida pocas cosas me hacen reir, es como si perdiera el sentido del humor y ¿quién puede vivir sin sentido del humor? para mí quienes lo hacen son muertos andantes. Y no me apetece ser una de esas.
De alguna manera trato de justificar por qué paso tanto tiempo sin escribir en el blog. Es que, básicamente, no hay nada que contar. Que estoy triste, y eso no es divertido, ni siquiera es original.