25 febrero 2007

Cosas que (lamentablemente) siguen pasando

En todos, desde el portero de un local cualquiera, hasta los representantes de las más altas autoridades, cuando se cumple la fórmula ignorancia+poder, sólo puede haber un resultado, y ese es el abuso. Las víctimas de ese abuso son, irremediablemente, personas que no han hecho nada y que no tienen ni idea de por qué están pagando. Sufren sin saber la razón. Más que por el daño físico del que puedan ser objeto, sufren por la incertidumbre, porque no entienden nada.
Todos hemos sentido esto en mayor o menor medida.
Todos hemos leído y visto los extremos de esta "fórmula maldita" en las dictaduras (independientemente de su ideología). Hemos visto como un ser humano es capaz de cebarse sobre otro con la mayor de las crueldades. Y esto es algo que me cuesta entender. No puedo. Si alguien me preguntara a qué le tengo más miedo y repulsión en el mundo, yo respondería sin lugar a dudas que a las torturas.
Traigo hoy este tema a mi busaca aunque no sea el estilo que he querido imprimirle desde el prncipio. Pero como he dejado claro, en esta busaca cabe todo. Y hoy cabe esto por la experiencia recientemente vivida por Edgar, un amigo mexicano que cometió el gravísimo delito de ir a pasar carnavales en Sitges y hacer fila para esperar un tren de vuelta a Barcelona. A él le tocó ser el X que se atravesó en el camino de ciertos señores vestidos de verde, con poco cerebro y mucho poder. Pero pude haber sido yo, o cualquiera de mis "busaquitos".

6 comentarios:

Martin Higueras (Analista de cuarta) dijo...

Que asco, que rabia, que impotencia. No hay nada que hacer. Los de a pie tenemos todas las de perder. ¿Y todo por qué? Porque a un cabrón malhumorado le dio por exteriorizar sus propios problemas y frustraciones en alguien que no había hecho nada. Lo del "palito de abollar ideologías" parece broma pero es una tristisima realidad que algunos pensaron que en ligares "del primer mundo" ya no existía. Y tenemos que vivir con eso... ser formalitos... no hacer problemas... y sobre todo ni siquiera quejarse porque el servicio de tren es malo en un día de gran afluencia de gente. Cuando leí el texto de Edgar, sentí que eso ocurría en la Venezuela de Chávez, en el Perú de Fujimori, en el Chile de Pinochet o en la Argentina de Videla... o en la España de Franco... asco, rabia...

Anónimo dijo...

Mi solidaridad profunda con mi paisano! y mi más enérgica protesta contra la embajada, consulado y demás personal diplomático (¿mantenidos o becados?, cuál?) mexicano en España. Viven bien, comen bien, ergo no resuelven nada... ah! si, cobrar por una copia de un acta de nacimiento como si fuera del mismísimo Moctezuma!

Suerte que aquí no hay Atencos o Oaxacas, hay "Estado de Derecho" y fuerzas de seguridad profesionales...

Pepe

laonza dijo...

ME UNO A LA IMPOTENCIA, AL ASCO Y A LA RABIA DE MARTÍN...Y ME SOLIDARIZO CON EDGAR Y PEPE...CON UNA ROTESTA VOZ EN CUELLO A LA INTLERANCIA, AL ABUSO DE PODER...

Tesista dijo...

Vaya, lo mejor de que te den unos golpes unos idiotas es que puedes descubrir que los amigos tienen sus rincones en el ciberespacio y así poderlos visitar de vez en cuándo. Gracias por la vibra lulú y gracias al resto de Malupe & Sons por ser pilares de mi estancia en este país.

Anónimo dijo...

En una palabra: RABIA
Es como dices, a veces es estar en el sitio adecuado,a la hora adecuada.
Un abuso de poder, por parte de los de verde, no hay duda. Me pregunto, al igual que Pepe: Para que estan los consulados y las embajadas? Solo para organizar fiestas?
Como dice al final de Rebelion en la Granja(George Orwell): Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros

Fox.

Pilar Faneite dijo...

Una triste verdad. Por eso es que yo digo que a veces eso del "primer mundo" es sólo porque lo dijeron primero... Ánimo, Edgar!