23 noviembre 2007

Textos de antes: Parte del aire *

“Dame un respiro” dijiste…y saliste a tomar el aire.
Yo suspiré, y pensé. Quería darte jadeos, o talvez respiración boca a boca. Nada, una triste exhalación. Una corriente en la cara, hija de tu portazo.
No inhalo más tu aliento de café recién colado, ni me ahogo con tus bocanadas de humo. No más silbidos al llegar ni aire contenido de sólo verte.
No puedo ni respirar. Intento hinchar mis pulmones. Responden con un vulgar resoplido.
Aspiro. Toso. Busco oxígeno, vapores o aromas. Una ráfaga de viento se cuela dentro. No hay brisas ligeras, ni frescor.
Descubro gases, polución, huracán de partida ¿Inspiro más? ¿Aspiro más?
Me desinflo.

(*) Es también el título de una canción de Fito Páez
Texto publicado en http://www.espacioblog.com/malupe/ el 27/03/2006

06 noviembre 2007

El Tóxico

Por suerte o por desgracia, hasta este momento, en todos mis ambientes laborales, estudiantiles y familiares he sentido que la armonía reina por encima de todo. Por supuesto que siempre hay diferencias, roces y hasta peleas. Pero nunca he dudado que en el trabajo lo que está en la cabeza de todos es sacar adelante los proyectos (vender si hay que vender, escribir si hay que escribir y así…), en la universidad lo que nos importa a todos es terminar la carrera (cada uno con su particular manera de hacerlo) y en casa básicamente lo que queremos es estar tranquilos, descansar, compartir. En resumen, ser felices.

Hay gente que lo disimula bien: tienen cara de perro todo el día, se quejan más de lo que respiran, saltan a la primera o les encanta ser víctimas de todo. Sin embargo, hasta este momento de mi vida, he creído firmemente que incluso esos seres amargados buscan la felicidad.

Pero hoy me enfrento a algo que nunca había visto. Alguien que es incapaz de esgrimir una sonrisa, que deja mucho que desear en el desempeño de su trabajo y que parece centrar su vida en hacer daño a las personas que le rodean. Por más que lo intento, no logro encontrar su lado bueno. Es como el trompo ese al que giras y siempre cae por un lado que dice algo “toma uno”, “pon dos”, “toma todo”, pero esta persona por todos los lados tiene una sentencia negativa.

Es alguien tóxico. Destila veneno. Como hasta ahora he creído a rajatabla en la generosidad humana, aunque sea debajo de 10 mil capas, me cuesta comprenderlo. Esta vez mi teoría se cae por su propio peso. Creo que hay gente que está tan afectada por las carencias, la infelicidad y quizás las malas experiencias que no tiene remedio. Si interacción con los demás siempre será a base de espinas.

Mi pregunta es cómo huir de su influencia. Cómo mantener la calma y seguir adelante si tienes la obligación de compartir tiempo y trabajo con una persona tan desgraciada (en sentido literal y en sentido maracucho)

18 octubre 2007

Todo lo que se ignora, se desprecia

Esta frase, de Antonio Machado, pronunciada por un ex-indigente-ahora-blogger me da mucho que pensar. Es aplicable a todo. De la ignorancia nacen los prejuicios y las posiciones extremas. Es simplemente miedo a lo desconocido.

Ese miedo que nos hace defendernos, alejarnos, mantenernos y afianzarnos en nuestra ignorancia.

Hoy en el evento "Blogs, La Conversación" se habló de muchos temas y cómo son tratados en los blogs: educación, acción social, feminismo, relaciones sociales.

Me impactaron sobre todo las experiencias en la acción social con los blogs. Pedro Cluster, autor de INDIGENCIA nos cuenta cómo en su blog trata ayudar a los que, como él en el pasado, viven en la calle. Las cifras que nos proporcionó fueron reveladoras: una buena parte de las personas que duermen en cartones lo hacen porque algo muy fuerte les ha pasado en la vida, más del 16% tienen títulos universitarios, más del 64% tienen estudios secundarios, más del 30% no tienen ninguna adicción, y sobre todo, no son delincuentes. Si lo fueran, dormirían bajo techo.

En esa bitácora denuncia la situación de estas personas, sus verdaderas historias. Quiere ayudarnos a conocer para dejar de despreciar.

Por otro lado, May Escobar, de la Fundación Bip Bip nos contó cómo, a través de un post en este blog, lograron llegar a una red de 50 blogs en 48 horas y de ahí saltar a los medios de comunicación, lo cual les dejó el maravilloso resultado de la donación de 250 ordenadores usados para un proyecto y que se doblaran las visitas en su página web, es decir, visibilidad.

Olga Berrios, de la Fundación Chandra, también contó sus experiencias formando a gente en pequeñas asociaciones sin fines de lucro por toda España. Habló de la brecha digital, que también es una brecha mental, porque, una vez más, hay miedo a lo desconocido.

Hubo muchos otros temas interesantes. El debate sobre la mujer en la blogosfera estuvo candente, de la mano de Montse Boix, Tíscar y Rosa de El País.

El final, con el proyecto Yo, Digital, fue sencillamente alucinante.

Más info sobre el evento en: el Blog de Octavio Rojas (organizador), La Broma, Ciberprensa, ALT1040, SimDalom.

¡Gracias!

08 octubre 2007

Superpoderes


Ser invisible, volar, tener vista de rayos equis, respirar bajo el agua…

Todos, alimentados por la ciencia ficción y por ese deseo insaciable de llegar donde jamás podremos, hemos soñado alguna vez con tener súper poderes.

Algunos lo soñaron en la infancia, mientras jugaban. Mi prima Fabiana y yo jugábamos a ser las “gemelas fantásticas” una versión mejorada y mucho más original que la de los hermanos de la liga de la justicia. Zan y Jayna, siempre seguidos de Glyck (el mono) sólo lograban convertirse en animales, ella y en cualquier cosa de hielo, él. Era absurdo. Nosotras, en cambio, nos convertíamos en cualquier cosa, incluso en personas. En forma de… parapente, uva de playa, globo, director del colegio.


También quería ser la mujer maravilla, pero supongo que más porque estaba buena que por otra cosa. Ella no tenía poderes muy del otro mundo. Eso si, su avión era lo máximo.

Ahora, con mis 33 años, tengo momentos en los que quisiera tener poderes y me pregunto si a los demás les pasará lo mismo o es que yo soy demasiado infantil. No sé si es una técnica para evadir la realidad “adulta” pero lo cierto es que de sólo imaginarlo, lo disfruto.

Yo, si pudiera tener poderes mágicos, elegiría estos, en orden de prioridades:

Hablar todos los idiomas. Aunque con 30 me conformo, jejejeje. Me parece increíble poder comunicarme con todas las personas, poder leer los libros en su idioma original, igual que las pelis. Podría tener trabajo en cualquier parte del mundo.
Ser invisible (yo y mi ropa, porque eso se estarse desnudando es un rollo) – quizás sea un poco chismosa? Cotilla? Brollera? No, es más bien para entrar a conciertos y esas cosas cuando no tengo plata. Subirme a un avión, tren o barco y viajar gratis. Y no voy a negar que espiaría un poco, no voy a mentir.
Volar. Por la sensación del viento en la cara, por las vistas desde arriba, por evitar el #$%&&/() tráfico.

No me interesa leer la mente de los demás, eso puede ser muy deprimente. Con mis pensamientos me basta y me sobra. Además prefiero tragarme la excusa de algún amigo para no quedar conmigo, que “no tengo ganas de ver a esta pesada (ladilla)”

Tampoco me inclino por atravesar paredes, eso es vagancia. Ni ver a los muertos, me da miedo. Tampoco ser súper fuerte, ese poder me parece aburrido. Adivinar el futuro…aburrido también.

Me gustaría saber qué poderes quisieran tener los demás, al menos los que visitan esta busaca. Y sobre todo, por qué.

02 octubre 2007

Grado 33

Son los que tengo, no puedo negarlos ni evitarlos.
Tampoco quiero.
Hoy me siento feliz.

Gracias a TODOS:

Papá-Mamá-Edmundo-La negra-El negro-Martín-Pepe-Betsa Vicky-Pablo-Sheila-Jesús-José Luis-Alfonso-Marta-Gus-Tía Purita-Pilar-Prendo-Juan-Pru-Lentejuela-Marcos-Tía Purita-Lulú-Andrea-Tía Mary-Tío Iver-Chuñi-Iver D.-CRis-Edgar-Christian-Corin-Joan-Jade-Alex-Karla-Victoria--Vero-Mary-Natalia-Cecilia-Joaquín-Adrián-Susana-Marcos-Ana Daniela-Jesús U-Nidia-Yarima-Leslie-Shirley-Andreína-Eze-Caro-Sr.Jesús-Sra.Cira-Teresa-Víctor-Adriana-Gabi-Iris-Max-Chapo-Gonzalo-Luisa-Natali-Hugo-Eli

18 septiembre 2007

Larita


Sonó el timbre de salida y fui a esperar que pasaran a buscarme. Me pareció raro ver que llegaba mi tía Maritza, ella no era quien normalmente me recogía en el colegio.

¿Adivina qué tuvo tu mamá? –me dijo- y yo, con los dientes apretados, deseando que se hicieran realidad mis deseos, le respondí “hembra”.

Han pasado 26 años de ese momento, pero yo lo recuerdo tan nítido como si hubiese sido ayer. Fue un de esos pocos instantes de felicidad absoluta, en los que crees que no puedes esperar más de la vida.

Puede ser que no me acuerde de muchas cosas, que tenga una memoria desastrosa. Pero de esa enanita con cara gordita que dormía enrollada boca abajo, tendré la imagen siempre. Hermosa, sonriente, parlanchina.

Era como mi muñeca. Si lograba dormirla, era una hazaña. Enseñarla a leer, una de mis grandes victorias. Como ella, que es una Victoria de la vida. Cachetes y risa, pipiola, coro cora, cambur con miel, tajadas con chizwiz, mandocas y tequeños con salsa de tomate.

Sabia liliputiense, una vez preguntaste “¿es lo mismo pistolada que disparate?” y comencé a admirarte un poquito más. Otra vez dejaste pasmadas a unas niñas con tu perfecta explicación de cuatro años sobre microscopios y microbios. Ya yo sabía lo que eras, ahora les tocaba a los demás sorprenderse contigo.

Ternura con pies, palabra antes que cuerpo, distracción sin límites.

Siempre ilusa, pensando en seguir mi ejemplo. Preguntando, curiosa, diferente, maravillosa.

Eres una mujer. Eso dice el espejo, mis ojos, tu cédula, el tiempo, tus logros. Pero aún así, quiero tener siempre el privilegio de darte consejos. Si digo disparates (o pistoladas) tú finge y haz que me escuchas atentamente. Me gusta sentirme tu hermana mayor.

Feliz cumpleaños Larita, la hirma.

11 septiembre 2007

No estamos solos...


Nuestros amigos mexicanos son solidarios...y si no lo creen, miren esto que publicó CincoDias

06 septiembre 2007

¿Es cuestión de nombres?

Hoy envié a varios de mis amigos estas dos noticias publicadas en El Mundo y El País sobre un borrador de ley que han elaborado nuestros ilustrísimos legisladores venezolanos, que básicamente consiste en restringir los nombres que se les pueden poner a los recién nacidos.
En efecto, en nuestro país y muy partícularmente en mi querida Maracaibo, la gente desborda creatividad a la hora de bautizar o registrar a sus hijos.
Aparte de los apuntados en esos periódicos, así a vuelo de pájaro, recuerdo los nombres de personas conocidas: Anirdnagela, Corinjade, Betsana, Atenógenes, Roviegny, Bolpaur, Zolanda, Randolfo, Wilder, Sulamita, Getulio, Eunardo, Arlenin... y mejor no sigo porque es la lista de nunca acabar.
Como respuesta a mi email de esta mañana, ha surgido una interesante polémica....
Cito uno de los texto, de Felipe Araujo, el cual suscribo en su totalidad...y agrego ¿qué sería de Maracaibo sin esos nombres? para mí son parte de su sabor, de su identidad, de lo que la hace un sitio (físico y emocional) tan especial...

Osea, el fundamento de tal ley sería la protección del desarrollo psicológico-emocional de los niños que se ven sometidos al escarnio y la burla como consecuencia de los nombre absurdos y ridículos que los progenitores les confieren? Vale...

Debe ser que la mamasón de gallo es más perjudicial al desarrollo del niño, que el hambre, la orfandad, la insaludridad, le explotación, el abuso, la delincuencia infantiles, que el gobierno por el contrario ha decidido no atender de momento...

Debe ser que los que se llaman Carlos sienten menos hambre que los Wirkinson, o que los Josés tienen la atención sanitaria cubierta. El hecho de llamarse María seguramente garantiza el acceso a la universidad, y sólo las pobres Yesaiducitas estan jodidas... Por favor.... Que comiencen por cambiarse el nombre Diosdado y Tarek...

Crecer en un sistema de libertades menguantes (entre las que el escoger el nombre de la prole es sólo una muestra) es seguramente una garantía de bienestar psicológico futuro para todos los niños venezolanos.

Es cierto que hay estudios en E.E.U.U. que revelan que la tenencia de ciertos nombres dificultan el acceso a ciertas esferas y ciertas oportunidades, sobre todo por su estrecha vinculación con la cultura afroamericana. Sin embargo los mismo estudios reflejan que estos nombres "problemáticos" por llamarlos de alguna forma, escacean hasta casi desaparecer entre las familias negras (y tambien blancas) de niveles socioeconómicos medios y altos, y con un nivel de educación también mediano. Como siempre, y si en realidad se quisiese, estas deformaciones, giros, amaneramientos o recovecos "nominales" podrían ser más efectivamente corregidos desde la politica del bienestar social y la educación que desde la prohibición que en cambio parace ser la verdadera vocación de este gobierno.

Que viva er zulia!

28 agosto 2007

Post-vacacional

Mi papá me dijo una vez "imagínate que te ganas la lotería, tanto dinero que no necesitaría trabajar en tu vida ¿qué harías?"

Me lo preguntaba buscando mi vocación. Y yo para ese entonces creo que no tenía ninguna. Sólo algunas ideas, que aún ahora no están del todo definidas.

Hoy sólo sé algunas cosas. No me gusta trabajar por obligación. No me gusta cumplir un horario. No me gusta esa actitud de "hacer que trabajo y me quedo hasta las mil en la oficina para que crean que estoy muy comprometido". No me gusta jalar bolas (hacer la pelota, para los españoles)

A veces me sorprendo definiendo mi felicidad de una forma rara. Es exactamente "esos períodos de tiempo que transcurren entre temporadas de trabajo". Con lo cual mi felicidad se limitaría a UN MES al año. Es triste.

¿Soy la única? ¿A todo el mundo le apasiona levantarse todos los días antes de las 7 de la mañana para ir a una oficina?

No niego que, una vez allí, a veces me intereso bastante, me entretengo, incluso hay oportunidades en las que estoy cerca de apasionarme. Algunos compañeros te hacen la vida más agradable, aunque se compensa con los que te la hacen más difícil. Pero, en cualquier caso, no se iguala jamás a la sensación que tengo cuando conozco un lugar nuevo, cuando estoy aquí en la mesita de mi casa escribiendo, cuando invento una nueva receta o cuando estoy leyendo literatura.

Así que, lo confieso: no quiero trabajar. Al menos no así, en el sentido estricto empleado-asalariado. Quiero prepararme para escribir mejor. Meterme un poco en temas de diseño, blogs, montaje de vídeos o de cine. Investigación.

Eso. He dicho. Me declaro culpable.

Mañana será otro día en la oficina...

04 julio 2007

Coleccionista

Cocuyo, lucero, sortilegio, aquelarre...

Soy una coleccionista de palabras. Me gusta guardar mis favoritas en mi cabeza, hacer listas con ellas, pronunciarlas para ver como suenan. A veces las pronuncio como los españoles o con acento gringo a ver qué tal.

Las palabras me curan y con ellas a veces me siento capaz de curar a otros. Me ayudan a estar viva. Muchas veces me las invento y salen cosas muy diertidas. Las escucho por ahí.

Remendar, comensal, tridente, aperitivo...

A veces también las odio. Las palabras son capaces de destruir tanto como de construir.

Las palabras hieren y en ocasiones es mejor guardarlas. Una imágen vale más que mil palabras, pero yo sin las palabras sería incapaz de vivir. Hoy quiero reivindicarlas, sacarlas a pasear.

Guardafango, sahumerio, esperpento, tarantín, hechizo, miércoles, anaranjado, celestial...

22 junio 2007

Argumentos

No me gusta hablar de política en el blog, pero ya he dicho que en esta busaca cabe todo y, como mi casa que es, les cuento lo que siento o lo que me da vueltas en la cabeza en cada momento.

En estos días, aprovechando que mi flujo de trabajo ha bajado un poco, me he paseado por distintos blogs y foros de Venezuela. Esto es lo que opino.

Ante los argumentos de los chavistas:

"No estoy de acuerdo con lo que piensas, pero moriría por defender tu derecho a expresarlo" Aristóteles

Desde que leí este pensamiento, estoy convencida de que resume todo lo que yo le diría al presidente Chávez si lo tuviera de frente. No estoy de acuerdo con él ni con la mayoría de sus seguidores, pero ellos tienen derecho a expresarse, al igual que lo tengo yo. En eso se basa la democracia, en la diversidad y el respeto.

Por supuesto que no estoy de acuerdo con el cierre de RCTV, pero no porque me importe el dinero de sus dueños, sino porque es un signo inequívoco de represión.

Si el canal había cometido un delito o varios, si es golpista, fascitas, etc, etc, lo que se haría en una democracia sería sancionarlo, no cerrarlo (no seamos hipócritas, no renovar la concesión es cerrar).

Si la programación era tan terrible (que no lo niego) y el pueblo no estaba de acuerdo con ella, habría quebrado por falta de audiencia. Es ley del mercado. Cuand un canal de TV no funciona, la gente no lo ve, los anunciantes no anuncian, se arruina y cierra. ¿Por qué no cerró primero Globovisión? la razón no es la concesión, la razón es que Globovisión no tiene tanta audiencia como RCTV. Esto es dar un golpe más fuerte y vistoso , con un mensaje claro: Quien no está conmigo, está en mi contra. Y ahí Chávez está lanzando el mismo mensaje de su archienemigo Bush.

Con el cierre de RCTV Chávez afectó incluso a sus seguidores, porque las abuelitas chavistas también veían las novelas y ahora no creo que vayan a ver documentales sobre las tradiciones venezolanas, digan lo que digan.

Ante los argumentos de los antichavistas:

Creo que los opositores a Chávez, si no quieren caer en el juego, deben mantener el nivel. Si insultan a los que insultan, terminarán conviritiéndose en lo mismo y nunca tendrán derecho a reclamar por ser tratados con ofensas. No es poner la otra mejilla, es demostrar que uno es inteligente y puede luchar con argumentos, no hacen falta los insultos ni las malas palabras.

También creo que una muestra de inteligencia es aceptar las cosas buenas que se hagan. Por pocas o insuficientes que nos parezcan. Si algo es bueno, es bueno, lo haga quien lo haga.

Para mí la mejor manera de desenmascarar a un régimen que es a todas luces antidemocrático, en este momento de la historia, es a través de la red. Con pruebas. Es el momento de que los ciudadanos se conviertan en periodistas hacia el mundo. Evitar los rumores, ir a los hechos, a pruebas. Tomar fotos, grabar videos de la realidad.

En la red todos podemos expresarnos y Chávez no puede controlarlo. O le va a costar mucho. Primero tendría que entender lo que es internet y para eso falta mucho. Mientras él se desgañita cantando y hablando 8 horas por TV, nosotros podemos crear todo un mundo alternativo. Porque es la gente quien decide.

13 junio 2007

Un año busaqueando

Que apaguen las velas y piquen la torta, que la noche es corta y la fiesta está buena, y para brindar por tu felicidad, pásame esa botella de ron que quiero tomar y que este parrandón dure hasta la madrugá....

No me había dado cuenta, pero ya La Busaca tienen un año!!!

Esta Busaca es, en cierto sentido, una bebé todavía, pero no podemos negar que ha sido un año intenso, tanto para mí, como para el blog en sí mismo.

Hoy lo celebramos un poco tarde pero con mucha alegría. Están todos, todos, todos invitados a la fiesta, bienvenidos una vez más a entrar en esta busaca de alegrías, tristezas y sueños.

04 junio 2007

Y como Guille...

Esta mañana cuando iba de camino a la oficina, me di cuenta de que hay una razón por la que me siento triste. No sé si es la única o la principal y en cualquier caso, es importante. Decidí escribir sobre ella porque, si ayer dejé el tortazo ese de la tristeza tirado por aquí, no es justo para quienes lo lean, no saber lo que descubrí o razoné esta mañana.
El hecho es que me levanté antes de las siete, me arreglé, agarré todas mis cosas y antes de salir, me enganché mi ipod, el compañero fiel. No sé por qué, me dio por poner música venezolana. Ahí me di cuenta de todo.
Me acordé de aquella situación en la que Guille le dice a Mafalda "¿Y yo que hago con ed huequito que me queda en la panza cuando voz te vaz al colegio?" y acaban los dos llorando abrazados. A mí me pasa igual, pero con un país.
Es un país que dejé hace casi ocho años y que hoy no reconozco. Es como cuando te vas de casa y, aunque sabes que no volverás a vivir ahí, siempre será tu casa. Y te da rabia si le dan tu habitación a otra persona o si la convierten en otra cosa. Porque esa es tu habitación, está demasiado llena de recuerdos. No es justo que nadie la cambie. Además, ese es tu lugar básico. Pase lo que pase en la vida, tu cuarto de la infancia, siempre será tu cuarto.
Pues a mí mi país me lo cambiaron. La gente está rara, se pelean. Cierran canales de televisión. Las cadenas del gobierno duran ocho horas. La alegría se ha convertido en miedo, en rabia, en angustia. Raciona y objetivamente, yo sé y entiendo lo que está pasando. Mi corazón no lo entiende.
Yo tengo nostalgia por mi país y ganas de estar ahí. Pero sé que ya no es igual. Mis peluches están en la basura y ahora hay cuadros raros en las paredes. No tengo cama.
Yo sé que lo más probable es que nunca vuelva, lo que me molesta es no tener la opción. Como cuando tienes una casa con piscina, aunque nunca te bañes, te encanta saber que cuando quieras puedes hacerlo. Es igual. Yo tengo un pasaporte de un país. Tengo guacales llenos de momentos, recuerdos, olores, luces, paisajes, sonrisas...pero en realidad no tengo esa casa, esa habitación. Alguien la cambió y quizás yo tengo parte de culpa por estar lejos, por no hacer nada.
Tengo un huequito en la panza por Venezuela...

03 junio 2007

Como Shakira

Cuando Shakira era normal, morena, medio gordita y con las costillas completas, hizo una canción que me gustaba mucho porque reconocía que lloraba una vez al mes y que no se bañaba los domingos. Yo no tego día fijo para no bañarme. Si me da mucha pereza y creo que estoy limpia, no me baño independientemente del día de la semana.
Lo de llorar ya es otra cosa. Me encantaría que fuera una vez al mes, pero por alguna razón que me gustaría mucho comprender y no puedo, lo hago muy seguido. Y los domingos en la noche, cuando estoy sola en casa, parecen ser los elegidos.
No hay motivo especial o quizás sea la inminencia del comienzo de semana y la desgracia de tener que madrugar durante cinco días seguidos. No lo sé. A veces pienso que no me dejo ser feliz, como si eso fuera parte de ser responsable. El problema es que lucho tanto por buscar una técnica, ejercicios, costumbres, teorías, hipótesis para no estar triste que descuido las otras cosas, como el trabajo. No me concentro.
Y siempre la tristeza viene y me da un portazo en la nariz. No sé qué gran cambio hacer, de qué cosas deshacerme o a dónde tengo que ir. Si pudiera, dejaría de darle importancia a todo y me pasaría el tiempo leyendo chistes, viendo series de TV y yendo al cine. Me haría una terapia intensiva de risa.
Cuando me siento hundida pocas cosas me hacen reir, es como si perdiera el sentido del humor y ¿quién puede vivir sin sentido del humor? para mí quienes lo hacen son muertos andantes. Y no me apetece ser una de esas.
De alguna manera trato de justificar por qué paso tanto tiempo sin escribir en el blog. Es que, básicamente, no hay nada que contar. Que estoy triste, y eso no es divertido, ni siquiera es original.

06 mayo 2007

A los 37

Cuando era una adolescente pensaba que moriría joven. Para ser exacta, a los 37 años. No recuerdo de dónde saqué esa idea, pero sí que lo tomé con resignación. Total, faltaba mucho para eso.

La primera vez que tuve alguna noción de lo que era la muerte fue a eso de los cinco años. Íbamos viajando a Barquisimeto, toda la familia, y yo le pregunté a mi papá dónde estaba Papamingo, mi abuelo, porque llevaba mucho tiempo sin verlo. Me dijo que se había ido al cielo. Todo lo que aprendí ese día sobre la muerte, sin embargo, me lo dijeron sus ojos.

Hoy es el día de la madre aquí en España. Y yo este año cumplo 33. A veces la certeza esa de que iba a morir joven me golpea la frente. Según eso me quedan poco más de 4 años. Yo me espanto el pensamiento con el argumento de que nadie sabe cuándo se va a morir. Quizás mañana o quizás no termine este texto.

Pero ¿y si es verdad? ¿Si una extraña voz premonitoria me lo dijo para que planificara mi vida y la disfrutara al máximo en esos 37 años?

Si es así, estoy en apuros. Lo he hecho todo un poco alrevés. A mis catorce años, además de saber la edad de mi muerte, estaba segura de que nunca me casaría y de que algún día tendría un hijo con un hombre guapo que me cruzara por la calle, el cual nunca se iba a enterar de la existencia de ese hijo. También estaba segura de que era muy inteligente y, de mayor, sería muy exitosa en la profesión que eligiera.

Todo esto se lo debo a la enorme contribución de las telenovelas venezolanas en el diseño de mi extraño universo mental y a la natural tendencia de mi familia a ser muy dramáticos, sensibles, llorones. También a que todos son unos genios y yo también pensaba que lo era.

Mi carrera profesional ha sido más bien como una montaña rusa. Lo de la genialidad me da risa. Incluso a veces me sorprendo cuando siento una lagrimita caer viendo series malas, con actores malos y guiones peores, que de paso tienen acento español. De paso, me casé. Y no tuve hijos. Digo no tuve porque ya me divorcié.

Quiero tener un hijo. Las razones pueden ser el reloj biológico, la soledad, ver a mis amigas con niños (o sea, la envidia), las ganas de darle un nieto a mis padres, el deseo de preocuparme por algo realmente importante en la vida o celebrar este día inventado por el Corte Inglés.

La pregunta es si debo esperar el momento adecuado y, sobre todo ¿cuál es ese momento? Cuando tenga una pareja estable, cuando tenga dinero, cuando lleve un par de años en el trabajo, cuando viva cerca de mi familia o cuando tenga 37 y vea que no me he muerto?

Son muchas preguntas y no tengo respuestas. Tengo vida, de momento. Vida y la computadora no se ha colgado, lo cual es un gran motivo de alegría. Por ahora me conformo con haber terminado este texto.

15 abril 2007

Dulces

Lentamente, intermitentemente o impetuosamente, una y otra vez el agua salada ha mojado mi rostro. Pocas y felices veces en los últimos años ha sido el mar. La mayoría de las veces han sido la tristeza, la rabia o la impotencia los motores del derrame.

Las estrellas de mi techo han sido testigos, pacientes, iluminando cada una de esas gotas de desaliento o desahogo. Ninguna ha abandonado. Son estrellas con esperanza porque alguna vez vieron otro tipo de llanto.

Yo había olvidado que el amor no sólo te causa dolor o angustia. Había olvidado que una sonrisa se te puede pegar a la cara al margen de tu voluntad y había olvidado que con la salida del sol también pueden salir tus propios colores.

Hoy las estrellas han recibido un regalo, un premio a su compañía y a sus rayitos de luz en la oscuridad. Tú y la suavidad de tus manos han estado junto a ellas y junto a mi piel, brillando. Hoy mi memoria a despertado a un viejo recuerdo. He descubierto, como una niña pequeña, que en una explosión de felicidad también se puede llorar. Y esas lágrimas han resultado ser dulces.

14 abril 2007

Como el mundo

La barriga de una embarazada es como el mundo. Redonda, como si alguien se hubiese quedado sin aire el día que la infló. Está llena de vida, como el mundo y esa vida se alimenta de él.

Cuando se abusa de la tierra es como la madre cuando bebe o fuma demasiado, se desatan tormentas, terremotos y deshielos. Las hormonas del planeta castigan a la vida con su mal humor y sus antojos. Las montañas patean, el mar produce náuseas.

Cuando la madre se cuida, el mar permanece tranquilo y el planeta nos regala su verde, los colores en los peces, en las flores, en los atardeceres. El sol sale cuando tiene que salir, para todos. El bebé nace y la sonrisa de la madre justifica la existencia del mundo.

Cuando la madre hace idioteces, como la guerra, es cuando se acaba el mundo. Porque cuando un niño muere, se acaba el mundo. Un día y otro día el mundo se acaba.

28 marzo 2007

Monólogo mental de una mañana cualquiera

El putodespertadordemierda. Tengo sueño. Si explotara algo y pudiera seguir durmiendo. Nunca más me acuesto tan tarde. Quiero café. Tengo que bañarme y lavarme el pelo. El CD, que no se me quede el CD. En Venezuela se dice CIDI, pero aquí CEDE. Por qué no dirán disco compacto, eso sí es español. Me meto a la ducha mientras se hace el café. No, mejor lo hago después. Se hace rápido. Se quema. Mierda, un grano. Papi y mami deben estar durmiendo. Yo quiero amor y depertarme con besos. De hoy no pasa que le ponga otra melodía al móvil. Odio la alarma. Tengo sueño. Estoy gorda. El día no me va a alcanzar. Tengo que terminar el guión. El 3 tengo cita con Arancha. Jodida semana santa. Seguro que al final no hago nada. Dos guiones más, 8 Cedes por mirar. Quiero ir a Maracaibo. Uf, que frío. Por qué soñé eso. Qué será de la vida de la negra, seguro que ya fue a Islandia. La aurora boreal. ¿Y si me voy a Londres? hoy me inscribo en el gym. No tengo plata. Voy a mandar todo a la mierda. Mierda!!! me quemé. mmmm, que bueno el café, ahhhh. Esta camisa me queda horrible. Si, me voy a dejar crecer el pelo. No me da tiempo. Las botas. Dónde estará la otra. Me va a dar hambre. Bueno, ya veré. Coño, el pen drive, y el Cede. El móvil, las llaves. Me maquillo en el camino. Qué día es hoy. Miércoles. Qué escucho hoy??? EnCayapa...

21 marzo 2007

Paco tiene nueva vida

Finalmente, la suerte le ha sonreido a Paco. Su vida ha dado un vuelco completo.
No es que antes tuviera una mala vida. Antes lo que estaba era cansado. Muy cansado de ese trabajo fácil, mecánico, aburrido. Era vendedor en una tienda pequeñita. Se llevaba genial con los clientes, casi todos fijos. No le pagaban mal y le quedaba mucho tiempo libre.
Pero él quería más, sabía que éra capaz de estar en un lugar donde su cerebro no fuera un trapo más colgado de una percha.
Su vida personal tampoco era para tirar cohetes. Salía de vez en cuando por ahí, se tomaba un trago y miraba a la gente. Escogía. No le resultaba nada difícil ligarse a alguna para pasar la noche, pero nunca encontraba a aquella que volara. Se sentía sólo.
Ahora todo es diferente. Como si de frotar una lámpara mágica se hubiese tratado, Francisco López cumplió sus deseos. Al mismo tiempo.
Le ofrecieron un puesto de gerente en uno de los mejores restaurantes de la ciudad. Relacionarse con los proveedores, tener personal a su cargo, tomar decisiones importantes cada día. Tiene un sueldo muy superior y un sólo día libre a la semana. Con el móvil encendido por si surgiera algo.
Está contento. Ahora usa su cerebro y tiene oportunida de conocer a gente muy influyente.
Debería estar contento.
Ha conocido a Elena. Elena sin H, lo mejor que le ha pasado en mucho tiempo.
Sin ser bella, Elena es la más hermosa de las mujeres. Inteligente, divertida, sensual hasta más allá de cualquier límite. Y quiere a Paco.
Enamorarse es increíble. Le da sentido a todo. Él se siente más vivo porque la ama a ella. Piensa en ella todo el día. Tanto, que a veces se equivoca con algún pedido. Tiene tantas ganas de verla, que en verdad le importa poco lo de conocer a gente importante. Un día entero a su lado vale más que todo el dinero del mundo.
PAco ya no se siente solo. Paco tiene el trabajo que quiere ¿por qué la angustia se está comiendo el corazón de Paco?

07 marzo 2007

Vida laboral

Uno va a cualquier oficina de administración de la Seguridad Social y pide una "vida laboral". Esto es un papel que resume los trabajos que has tenido y cuánto tiempo has estado en cada uno de ellos. Te lo dan en diez minutos. Sirve para que la policía compruebe si has cotizado lo suficiente en la Seguridad Social y te entregue tu nueva tarjeta de residencia. Al menos a mí me sirve para eso.

Ayer, en una grabación para un video, un hombre decía que toda su vida laboral se había desarrollado en una empresa. Imagino que cuando vaya a pedir la hojita, esta tendrá una sóla línea, con el nombre de esa empresa y 534678987 días trabajados. Si fuera extranjero, seguro que no le negarían la renovación de su residencia. Es más, seguro que le dan dos.

Si mi vida laboral reflejara todo lo que yo he hecho en este país, sería algo así:

  • El Mundo (prácticas, 3 meses)
  • Radio Nacional de España (prácticas, 3 meses)
  • Pizzería Croccos (10 meses)
  • Babysitting Olga (6 meses)
  • Asesoría Cosefinan (5 meses)
  • Arte y Empresa (5 meses)
  • Ikuna Media (10 meses)

Sin tiempo definido:

  • Clasificación de fotos y base de datos en empresa X
  • Encuestas en la calle (otra empresa X)
  • Reparto de publicidad (otra X)
  • Trabajos a ordenador/computadora (en mi casa)
  • Manipuladora de sobres (lo explico en otro post)
  • Asia Society (restaurante)
  • Toma (restaurante)
  • La Parrilla de Madrid (rest)
  • Global Fashion Export (revista)
  • Venta de colchones en centros comerciales
  • Venta de Gas Natural (puerta a puerta)
  • Elaboración y venta de bisutería (en casa)
  • Minibar (bar, obvio)
  • La Canela (bar)

Y. ya puestos, esto fue en Maracaibo:

  • Zafari (tienda, en vacaciones del colegio)
  • Registro Mercantil (escribiente, principios de la universidad)
  • LUZ FM (un año de programa de radio)
  • Telecolor (pasantías en producción)
  • Promotora (una vez)
  • Ondas del Lago fm (6 meses de programa de radio)
  • Gobernación del Estado Zulia (Dir. de Comunicación, 3 años)

Uff... creo haberlo puesto todo. Un gran ejercicio de memoria que me sirve para guardar mi propia vida laboral y darme cuenta de que: sé hacer muchas cosas, no soy demasiado estable y también de que lo que he aprendido en estos años no se aprende en ninguna universidad.

25 febrero 2007

Cosas que (lamentablemente) siguen pasando

En todos, desde el portero de un local cualquiera, hasta los representantes de las más altas autoridades, cuando se cumple la fórmula ignorancia+poder, sólo puede haber un resultado, y ese es el abuso. Las víctimas de ese abuso son, irremediablemente, personas que no han hecho nada y que no tienen ni idea de por qué están pagando. Sufren sin saber la razón. Más que por el daño físico del que puedan ser objeto, sufren por la incertidumbre, porque no entienden nada.
Todos hemos sentido esto en mayor o menor medida.
Todos hemos leído y visto los extremos de esta "fórmula maldita" en las dictaduras (independientemente de su ideología). Hemos visto como un ser humano es capaz de cebarse sobre otro con la mayor de las crueldades. Y esto es algo que me cuesta entender. No puedo. Si alguien me preguntara a qué le tengo más miedo y repulsión en el mundo, yo respondería sin lugar a dudas que a las torturas.
Traigo hoy este tema a mi busaca aunque no sea el estilo que he querido imprimirle desde el prncipio. Pero como he dejado claro, en esta busaca cabe todo. Y hoy cabe esto por la experiencia recientemente vivida por Edgar, un amigo mexicano que cometió el gravísimo delito de ir a pasar carnavales en Sitges y hacer fila para esperar un tren de vuelta a Barcelona. A él le tocó ser el X que se atravesó en el camino de ciertos señores vestidos de verde, con poco cerebro y mucho poder. Pero pude haber sido yo, o cualquiera de mis "busaquitos".

21 febrero 2007

MEME-nto

Esta es una tareíta que me dejó Laonza... consiste en abrir el libro que estoy leyendo, en la página 123, contar 5 líneas y transcribir el siguiente párrafo. Luego se supone que hay que pasarlo a 5 bloggers más, pero esto último no voy a hacerlo. Quien quiera seguir la "cadena" es libre de hacerlo, o en mis comentarios o en su blog, y me lo deja dicho en esta busaca...

La novela que tengo ahora entre manos se llama "La batalla del calentamiento" y su autor es el argentino Marcelo Figueras. Ahí voy:

"Al más mínimo desacuerdo, pasamos a otro tema y yo busco trabajo en el pueblo"
"We have a deal, then"
"Hablame más en inglés, que me calienta. ¡Ahora entiendo lo que le pasa a Homero Addams cuando Morticia le habla en francés!"
"You naughty, naughty brute..."
"¿Puedo tener mi último polvo como desocupado?"
"Siempre y cuado me concedas mi primer polvo como explotadora"
Pat se le montó encima y lo besó. Hicieron el amor allí mismo, desvistiéndose lo indispensable en presencia de las montañas, como si estuviesen solos en el mundo.

05 febrero 2007

La gota

Con demasiada fuerza para ser tan sólo una gota de agua salada, la lágrima pugnaba por salir a través de mi ojo derecho. Párpados, pestañas y globo ocular, con iris y retina incluidas, no habrían sido capaces de detenerla de no ser por una vulgar pero decidida sorbida de mocos que la nariz no tardó en ceder como única salvación.

Caminando desde el metro, el edificio del “Juzgado de Familia” fue apareciendo hasta convertirse en un ser autónomo que saltaba de frente, con su puerta bien abierta, para burlarse en la cara de todo aquel ingenuo que alguna vez creyó en aquello de “hasta que la muerte nos separe”. Ni siquiera una ingenua especial, sino una más del montón. Eso soy. Ni la estrategia del merengue ochentoso a todo volumen por los audífonos me evitó el escalofrío del fracaso, la lágrima que se esfuerza. La lágrima no salió, pero tampoco se dio por vencida.

Entró impetuosa al cuerpo, esta vez con sed de venganza porque no había podido liberarse. Los abogados disfrazados de búhos con sus togas negras corrían de un lado a otro, y sus clientes, perdidos y asombrados, a un paso de distancia. Mientras miraba distraída los laberintos de oficinas donde, como en una coreografía, irían entrando todos; el nudo en la garganta aprovechó para tomar protagonismo. Era como un llanto hacia dentro. Mi propio búho me habló y entonces un pertinente carraspeo me devolvió a la concentración. Caminar, hacer mi parte del baile. Salir. Cuanto antes.

Verificada la corrección de los datos en un sonriente carnet de identidad, se abrieron las puertas de una sala. Todo madera. Búhos de mayor categoría. Un banquillo, yo en el centro, acusada. La lágrima, luchando por su libre albedrío, se coló en el estómago. Dolor. “¿Ratifica usted…..?” “mjmm”, no me dejaba hablar la lágrima convertida en dolor de estómago. “¿Es eso un sí?” respiración profunda, otra vez la nariz en mi rescate y salió un patético pero al menos audible “sí”.

Todo listo. Sólo una hoja de papel al frente para ser firmada. Bolígrafo en mano, la lágrima se me mete por el brazo derecho, siento el cosquilleo. Va despacio, como saboreando su plato dulce, de el hombro al codo, del codo a la muñeca, de la muñeca a la mano. Los búhos miran impacientes. La siento llegando a mis dedos. Pongo la mano sobre la hoja, y firmo al mismo tiempo que siento una pequeña explosión en el pecho. La lágrima ha salido, mi dedo se ha manchado un poco con la tinta. Me lo meto a la boca para limpiarlo, siento el sabor de la tinta. Es sólo una gota, y es salada.

25 enero 2007

3 + 1

La destartalada cabecita de anime al final tenía razón. Su cursi cartelito decretó "amigas por siempre", sin una pizca de temor a equivocarse. N. conserva al horrible muñequito junto a los recuerdos de nuestra insufrible adolescencia plagada de corazoncitos e iniciales de los primeros amores.
Ahora ella tiene dos grandes amores y otro en camino, pero sus lágrimas de sueño no han cambiado con los años. Tampoco esa dulce sonrisa que te recuerda que todo está bien y que estas niñas son mujeres sólo por un accidente de la naturaleza incapaz de rozar siquiera nuestra esencia.
L. también ostenta una sonrisa impermeable a los chaparrones del tiempo. Esta es una sonrisa de madre acariciadora de cabezas atormentadas, aliviadora de todo tipo de males. Esta sonrisa se crece en las adversidades y se convierte en carcajada sonora con instantánea facilidad.
N(2) es la reina de la fiesta, incluso después de descubrir por las ventanas de esa estructura bien diseñada (como todas las suyas) se sale un chorro de corazón caudaloso y sensible. Impetuosa e indetenible, nunca esconde nada, no tiene porqué. Aún con el alma remendada, alarga la mano hasta donde a los demás nos haga falta.
Yo, Dartagnan alocado, inseguro, inestable y con lentes de falsa intelectualidad, sólo puedo agradecer a la vida con estas palabras torpes por tan inmerecidas mosqueteras.

21 enero 2007

As long as it lasts

Mi intención de contenerme fue inútil. Desobedientes, los dedos de mi mano derecha se hundieron en tu pelo, mientras el señor que toca el tambor en mi pecho* aceleraba el ritmo hasta niveles casi mortales.
La suavidad de tu alma comenzó a derramarse hacia fuera, hacia tu piel. El cielo quiso formar parte y las estrellas miraron hacia abajo. Una de ellas, junto a la luna, se estampó en mi ombligo. Tú tocaste a los astros y decidiste quedarte, magnetizado.
Mientras, los constantes azotes de ese mar llamado miedo intentaban hacerme retomar la tristeza del control, la muerte de la vida sin vida.
Aguanto. Aún con el riesgo de un enésimo naufragio. Mis dedos vuelven a hundirse, y deciden quedarse.

*Orig. de la hirma

10 enero 2007

Nostalgia

Un rayito de sol se cuela por la persiana. Es intenso. Me despierta. Me pregunto qué hora es, dónde estoy. Veo las fotos de la habitación y se cuela una sonrisa en mi cara. Estoy en casa.

Es triste y feliz a la vez. Es volver y preguntarme dónde he estado todo este tiempo. Las cosas están iguales. Un poco gastadas, porque aquí el sol implacable lo desgasta todo.

No sé si ya los paisajes no son los mismos. O yo no soy la misma. Intento sonreír. Respiro la brisa de la playa y me lleno los pulmones. Vuelve a colarse una sonrisa. También un dolor en la boca del estómago.

Me baño con perolito porque no hay agua. El café ya está listo a esta hora, como todos los días, con sabor a canela. El lago brilla por todas las ventanas, así, tan divo como siempre, tan rey de todo. Bajo a la calle y comienzan a sentirse los olores del almuerzo, los aromas deliciosos de las escaleras de mi infancia. Se oyen los gritos altaneros vendiendo cualquier cosa, anunciando lo cierto y lo falso. Se ve la vida, una vida que se me antoja cansada, contra corriente.

Si, todo está más viejo. La gente y las cosas. La piscina no tiene agua. La playa está sola, le han dado la espalda. El árbol donde tenía mi casita está en el suelo. El banco donde me dieron un primer beso lleno de brisa, está roto. Sienten desprecio por lo viejo. Todos quieren objetos nuevos. Una nueva ciudad. Y yo añoro la vieja. Las casas de antes, las que eran de aquí. Esas casas que no envidiaban el “estilo americano”, ni italiano, ni francés.

Hoy me alegro de mi nostalgia, la que nos recuerda que hemos vivido momentos felices. La que deja en mi mente fotografías imborrables, colores vivos del Caribe, calor sin aire acondicionado.

Siento que, dentro de pocos días, dejaré los últimos vestigios de algo que me perteneció y a lo que pertenecí. Algo que arranqué o me fue arrancado como una cinta pegante sobre la piel, duele y deja rojeces. Dejo mi casa sin saber si la encontraré en pie nuevamente. Le pido a mi memoria que luche contra tanto borrador, que me deje al menos los paisajes, las sonrisas de la niñez, los olores y esa sensación de brisa de lago, pegajosa e intensa.